A Tobías le encantaban las golosinas, pero no tanto la comida que preparaba mamá. Y lavarse los dientes… ¡eso sí que le parecía una pérdida de tiempo!
Hasta que una noche, un dolor de muelas le hizo descubrir algo importante: cuidar sus dientes, aprender a comer variado y visitar al odontólogo también forman parte de crecer.
Acompañemos a Tobías en esta aventura llena de ternura, aprendizajes y una sonrisa que merece muchos cuidados.
**Un cuento para aprender que la prevención comienza con pequeños hábitos diarios.**
¿En casa también hay que recordarles a los pequeños que es hora de cepillarse los dientes?
Crédito para Tia Gera


















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